lunes, 21 de agosto de 2017

PLANNING!


¡LO HECHO EN LOS ÚLTIMOS 12 MESES!

2017 FEB     CRUCE DE LOS ANDES     DONE      16 h 10 m 12 s     posición 214/920

2017 MAR    TANDIL ADVENTURE RACE   DONE       3 h 48 m     posición 56/176 Categ.

2017 ABR     MARATON DE MONTEVIDEO     DONE       4 h 36 m     posición 36/49 Categ.

2017 MAY     BS AS RUN   15K                       DONE       1 h 22 m     posición 119/335 Categ.

2017 JUN      COMRADES MARATHON UP        DNF   

2017 AUG     INCA TRAIL MARATHON            DONE       10 h 46 m     posición 7/17 Gral.

2017 OCT     MARATON DE BUENOS AIRES   DONE       4 h 55 m   posición 6435/8144 Gral.


¡LO QUE VIENE!

2018 MAR     TANDIL ADVENTURE RACE        REGISTERED!!     

2018 SEP       TOR DES GEANTS                            ???     

2019 JUN      COMRADES MARATHON UP        The Revenge!!   

Inca Trail Marathon 2017

"Run the ancient Inca Trail. Climb over three mountain passes and follow the original trail that leads into the Lost City of the Incas - Machu Picchu!"

"The Most Difficult Marathon in the World" CBS Sacramento

Selected as one of National Geographic Traveler's "50 Tours of a Lifetime" in 2013


El antiguo camino fue construido por los Incas hace más de siete siglos. Se sumerge en la selva, sube muy alto a las montañas, y al final de la ruta nos ofrece una revelación: la Ciudad en el Cielo, la Ciudad Santa del Imperio Inca: ¡Machu Picchu!

La carrera es la elegida #6 en mi lista de 25 carreras más extremas del mundo.

Luego de ser finisher en Transalpine Run, Ultra Trail du Mont Blanc, Marathon des Sables, Comrades, Jungle Marathon, ahora es el turno del Inca Trail Marathon.

La distancia es de 42,2 km

Lo extremo de esta carrera consiste en que 70% de la misma se corre por sobre los 3000 msnm.

A los 23 km se alcanza la altura máxima de 4200 msnm.

Este factor, sumado a que el Camino del Inca es casi en su totalidad de piedra, le otorga una dificultad muy considerable y una inmensa exigencia para el cuerpo.

Andes Adventures es quien organiza el evento, de la mano de Devy, su creador.

Intentar correr a semejante altura, sin pasar por un período de acostumbramiento, sería sinónimo de alta probabilidad de fracaso. Con lo cual, la aventura contempla días de aclimatación, visitando esta espectacular región y haciendo corridas diarias de unos 6 km, en altitudes por sobre los 3000 metros.

Mi médico de cabecera me receta acetazolamida. Pero decido no tomar esa medicación, ya que tenemos varios días para acostumbrar el organismo a la altura.

Jueves 3 Ago
Vuelo a Lima. Noche en hotel frente al aeropuerto.

Viernes 4 Ago
Vuelo a Cusco. La ciudad está a 3800 metros. Aquí comienza la aclimatación. Dolor de cabeza leve, que se va con un comprimido de ibuprofeno.



Muy llamativo el canasto con que nos reciben en el aeropuerto. Hojas de coca gratis. En todos estos días tomo mucho té de coca. No produce en mí efectos extraños, pero sí ayuda con los dolores de cabeza.



Hago un primer paseo por Cusco y descubro algunas de sus Plazas.

Sábado 5 Ago
A la mañana hacemos un paseo guiado (Abelardo) por Cusco.
Hoy me siento raro, pero sin síntomas importantes. Aunque debo tomar dos ibuprofenos (uno a la mañana y otro a la tarde) para contrarrestar el dolor de cabeza.



Domingo 6 Ago
Hacemos la primera corridita, desde las afueras de la ciudad hasta Cusco. Unos 6 kilómetros. Dolieron un poco los cuádriceps. Pura bajada y sobre terreno rocoso. Me siento muy bien hoy.

Briefing de 2 horas, con Pisco Sour de por medio. Súper entretenido!



Lunes 7 Ago
Nos dirigimos a Yucay.
Corremos otros 6 kilómetros a la mañana, desde el Río Urubamba hasta Maras. Todo por arriba de 3000 m. Espectacular!

A la tarde comienza un dolor de cabeza que no cede con ibuprofeno. Tomo la segunda pastilla. Sigue en aumento. Se torna agudo y comienzo a descomponerme. Tengo náuseas. Me preocupo. Voy al lobby del hotel y le comunico a los organizadores la situación. Me hacen sentar y traen oxígeno. Quince minutos con la máscara. El dolor no cede. Vuelvo a mi cuarto, tomo 250 mg de acetazolamida. No ceno y me acuesto. Duermo 12 horas corridas.

Martes 8 Ago
Me levanto nuevo! Sin dolores y súper descansado.
Recorremos Ollantaytambo. No hay corrida organizada, y salgo a hacer unos 7 km por Yucay.



Miércoles 9 Ago


Vamos al campamento en donde pernoctaremos la noche anterior a la carrera. Está situado en medio del Valle Sagrado. Para llegar allí debemos caminar unos 7 km desde Piscacucho, km 82.



A esta altura, ya hemos desarrollado la mini-comunidad del Inca Trail, entre corredores, organizadores y acompañantes.



Jueves 10 Ago. La Carrera!


Nos levantamos a las 02:00 AM. A preparar todo, desayunar y caminar a la largada, a unos 2 kilómetros del campamento.

Hace frío. Unos 7 °C. Llevo primera piel manga larga, remera, y una campera (que no usaré para correr). Calzas cortas y medias de compresión.

Excelente la idea de Devy de tener la "bolsa de emergencia", en donde tiramos el abrigo que fue necesario llevar hasta la largada, para luego recuperarlo en la llegada.

A las 04:00 AM largamos!

Estamos a 2600 m y durante los primeros 11 km ascendemos a 3600 m.

Comienzo tranquilo. Un sorbo de agua y un pretzel cada kilómetro. Tardo unas dos horas en hacer este tramo hasta el Chakrachay.

El grupo se extiende, con Carl (de Australia) y Pal (de Noruega) a la cabeza. También están adelante mío la pareja de Gran Bretaña, Liga y Nick, Qiu (de China), Lindsay (de USA) y Sergio (de México).

Vamos con las linternas, y se hace difícil asegurar los apoyos. Todo es roca no uniforme, con muchas posibilidades de lastimarse ante la menor desconcentración.

En esta parte se sube y se baja por el mismo camino, luego de hacer el check point en la parte superior. Así que mientras voy subiendo, me los cruzo a los punteros y al resto que va por delante mío y ya van de regreso.

Nos saludamos con todos.

Llego al puesto de control a 3600 msnm, me registran, y encaro el descenso.



Es importante destacar que el Camino del Inca y Machu Picchu son Patrimonio de la Humanidad. El acceso está restringido a unos 200 turistas por día, con lo cual durante gran parte de la carrera no nos encontramos con quienes caminan el sendero.

Por ese motivo también, no está permitido colocar arco de llegada, ni portar números en pecheras.

Todo el proceso es manual. Personal de la organización estratégicamente ubicado, es el responsable de registrar nuestros pasos, y finalmente, la hora de llegada.


6 kilómetros de bajada, hasta una altura de 3000 m, y a partir de allí comienza la subida brutal de 6 kilómetros hasta una altura de 4200 m. Es el Paso Warmiwañusqa ("Mujer Muerta").

Todo viene saliendo a la perfección. Estoy disfrutando la carrera, tomando fotos (no hay fotógrafo oficial) y hago cálculos sobre mi posición. Vengo en el 8° lugar, estimo.

Como muestra de la dificultad de la falta de oxígeno, cuando corro normalmente, cada kilómetro lo hago en unos 5 ó 6 minutos. Cuando camino, tardo entre 10 y 12 minutos. Durante este ascenso, para hacer uno de los kilómetros tardé 42 minutos!

La aclimatación previa fue fundamental. El cuerpo acusa la falta de oxígeno, pero estoy lejos de sufrir el temido mal de altura.

Hay puestos de hidratación cada unos 8 kilómetros.

Llevo mi mochila Ultimate Direction SJ Ultra Vest, con una botella de 750 cm3 de agua, unos 30 pretzels salados, 10 pastillas de sal, 2 waffles de miel, 6 cubos de Bloks, 6 caramelos de coca y 200 gramos de almendras.

Así como en toda esta región venden las hojas de coca para combatir el mal de altura, también venden paquetes con caramelos de coca, que no tienen nada que ver con la bebida cola...

Aproximadamente en cada tercio de la carrera hay un puesto con comida: barritas, sopa, bananas, mandarinas. En ambos paro 5 minutos, tomo un vaso de sopa y me llevo una banana y una mandarina que voy disfrutando mientras sigo.

Finalmente llego al punto más alto de la carrera. Tomo algunas fotos y sigo.




En la bajada, lo alcanzo a Qiu, de China. Lo veo bastante mal. Muy débil. Le pregunto si está bien, y ante su afirmativa, sigo.

Durante todo el ascenso lo tuve a Sergio a unos 20 metros delante.

Son 2 kilómetros de bajada hasta llegar a los 3600 m. Aquí comienza la última subida al Paso Runkurakay a 3950 m. Lo sigo viendo esporádicamente a Sergio adelante.

A las 7 horas 20 minutos llego a ese punto, y a partir de aquí, será todo (o casi) en bajada hasta Machu Picchu!

Pero lejos de poder ir rápido. Todo piedra, precipicios, y en casi todos lados escalones.

En un momento escucho un rugido grave atrás mío. Me doy vuelta y veo a un grupo de unas 15 personas, con trajes verdes y mochilas casi tan grandes como sus cuerpos, que vienen descendiendo mientras tararean un ritmo pegadizo. Es justo una bajada importante con escalones. Me pasan saltando sin frenar, un pié en cada escalón, sin parar. Son trabajadores del Camino, responsables de tareas de mantenimiento del sendero. ¡Impresionante su habilidad para bajar las escaleras! Intento adoptar ese ritmo, pero lo considero peligroso para mi falta de práctica en esa superficie. Sigo a un ritmo más conservador.

Luego el sendero se transforma en liso, y en unos minutos, los vuelvo a pasar. Muy respetuosamente se corren a un lado, al grito de "¡maratonista, maratonista!".

Faltando unos 10 kilómetros, lo alcanzo a Sergio. Nos saludamos, me dice "¡qué fuerte vienes!", me río y sigo.

Calculo que estoy 6° ahora.

Estoy feliz. Todo viene saliendo a la perfección. Buen paso, sin dolores y disfrutando la aventura.

Pasan 20 minutos y escucho a alguien que viene fuertísimo atrás mío. Es Qiu. Me pasa como tromba. Luego le preguntaría en tono de broma su tip para haberse recuperado tan bien en tan poco tiempo.

Mi Garmin muestra 38 kilómetros. Ya estoy. Aparecen unos escalones en subida que me parecen interminables. Pero al llegar arriba, me doy cuenta que estoy justo en la Puerta del Sol.

Por aquí entraban los Incas a Machu Picchu. Y desde aquí finalmente se revela ante mis ojos la Ciudad Oculta, la Ciudad Santa del Imperio Inca. Aparece resplandeciente, Machu Picchu.

Con esa sola visión, toda la aventura ya valió la pena.

Aquí sí, está lleno de turistas. Le pido a una francesa que me tome una foto, y sigo.



Es una bajada de 3 kilómetros hasta la llegada. Allí está Fredy, quien me felicita, toma nota de mi tiempo y entrega el pasaje en bus para ir al Pueblo de Machu Picchu (antes Aguas Calientes) a unos 20 minutos de la Ciudadela.

En Aguas Calientes me espera Caro. Nos fundimos en un interminable abrazo.

Resultado Oficial

1.    Pal Skyrod                    8:29:34  NORWAY
2.    Liga Keen                     9:43:15  LATVIA
       Nick Keen                     9:43:15  UK
4.    Carl Fellow                   9:45:38  AUSTRALIA
5.    Lindsay Bergman          9:50:25  USA
6.    Xiaobin Qiu                 10:28:16  CHINA
7.    Marcelo Tordomar       10:45:58  ARGENTINA
8.    Christina Haldan          10:52:20  DENMARK
9.     Sergio Huerta              11:09:21  USA
10.   Katja Lange                11:36:54  GERMANY
11.   Annika Fournais         11:56:29  DENMARK
12.   Michael Xin                12:39:36  CHINA
13.   Kevin Xin                   12:42:47  CHINA
14.  Catherine Rubinstein   12:56:10  USA
       Wendy Balthazor         12:56:10  USA
16.   Robert Stott                 15:26:25  USA
17.  Sylvia Rivera               19:20:17  USA

20 horas es el tiempo máximo que tiene esta carrera para llegar.

Adicionalmente hubo 5 corredores de USA que corrieron el circuito de 30 k:
Eduardo DeMarco - Crystal Morphis - Jay Morphis - Dan Eno - Barry Griggs

Viernes 11 Ago
Hoy el día es dedicado a visitar Machu Picchu.









Sábado 12 Ago
Volvemos a Cusco, y a la tardecita, ceremonia de premiación! Con discurso improvisado incluido!




Domingo 13 Ago
Regreso a Lima y fin de viaje.



martes, 6 de junio de 2017

Comrades Marathon 2017 Up-Run

"There really is something about the immense discipline, the meticulous planning and the incredibly strong focus, persistent determination...and just crazy perseverance that goes into pursuing running the Comrades." - Comrades Marathon Champion Caroline Wostmann

Allá por 2016

Cuando terminé Comrades en 2016, la carrera extrema fue tachada de mi lista. Pero... el marketing de este evento histórico es tan bueno, que hábilmente supieron engancharme para una nueva edición.

Quien no corre Comrades en ambos sentidos, no puede considerarse un verdadero Camarada. Es lo que dicen.

Y para darle marco a tremenda afirmación, quienes son finishers por primera vez y van por su segundo año consecutivo, tienen una pechera con dos franjas rojas a los costados que los identifica. Son los que buscan su "back-to-back"! Y además, de lograrlo, se llevan una tercera medalla como prueba de semejante logro.



Todo planificado entonces. Voy a hacer un viaje relámpago, saliendo de Buenos Aires el miércoles anterior a la prueba, corriendo el domingo 4 de junio, y volviendo el lunes.

La gran duda es que habiendo llegado con 9 minutos de gracia en el recorrido "down", para el "up" tendría que largar con un estado físico bastante superior.

El año pasado me molestaron mucho los tendones, y en los últimos 3 meses antes de la competencia había sumado 456 km.

Este año, llego mucho mejor. Todo lo que he venido perfeccionando la técnica, zapatillas, plantillas, unos kilos menos, masajes, la lectura del libro "Fast after 50", y la pisca necesaria de suerte, han contribuido a ello.

Los últimos 3 meses he sumado 752 km. Gran diferencia respecto al año pasado.

Hasta aquí, lo que hubiese sido una crónica "normal".

Edición 2017

Pero en esta carrera me va a ocurrir algo nuevo, nunca vivido en todos estos años de running.

Esta edición de Comrades, me va a derrotar.



Como he escrito antes, llego a Durban muy confiado. He sumado 65% más kilómetros que el año pasado. No tengo lesiones que me preocupen. Estoy más rápido. Todo hace pensar que será una nueva victoria.

Sin embargo, no sólo me quedaré sin la medalla de finisher, tampoco tendré la de back-to-back y perderé mi medalla virtual de no haber sido nunca DNF desde octubre de 1991 cuando empecé a participar en carreras.

4 de junio de 2017, Comrades Marathon up-run marcaría ese punto de inflexión.

La Previa

Llego el jueves por la mañana a Durban según lo previsto. Me alojo en el Hotel Royal, muy cerca de la largada y de la Expo en donde es la acreditación.

En el aeropuerto me encuentro con Javier, el creador del foro elkilometro.com que tanto usamos los corredores hasta la aparición de facebook y viralización de redes sociales.

Viene con otros 4 argentinos, algunos de los cuales conozco de ese foro justamente, como Migue.

El viernes me acredito. Todo perfecto y bien organizado. Muy poca espera para los corredores internacionales, que tienen un proceso diferente al de los 19.000 atletas sudafricanos que participan.

El sábado coordino con Paco, amigo de España que vive en Johannesburgo por trabajo y va a participar por primera vez en la carrera. Nos encontramos en la expo. Está con su familia y dos compañeros de trabajo.



En estos días, y como siempre, el jet-lag no me permite dormir en los horarios que corresponde. Me duermo a las diez de la noche y a las doce me despierto como después de una siesta, y no logro conciliar el sueño hasta las cuatro de la mañana. Hay 5 horas de diferencia con Buenos Aires, y mi reloj biológico es muy conservador.

Es un problema, pero siempre me ha pasado, así que no se le puede achacar la responsabilidad de lo que ocurrirá el domingo. La noche anterior a la carrera logro dormir una hora.

Domingo 4 de junio

A las 03:45 me levanto. Tomo un té en la habitación, Total Magnesiano Sport y me preparo para la gran aventura.

Salgo a las 04:40 y camino los siete minutos hasta la largada. Habíamos quedado en encontrarnos con Paco bien adelante del corral G, desde donde ambos partíamos, pero cuando llego ya había mucha gente y no logro avanzar hasta adelante. Lamentablemente no pudimos salir juntos. Me pregunto si haber corrido con él hubiese cambiado algo mi carrera...

20.000 personas en esa línea de partida. Himno de Sudáfrica, música de Vangelis que hace asomar algunas lágrimas a mi alrededor, el canto del gallo y finalmente el estruendo del disparo que marca el comienzo de la prueba. Son las 05:30 am.

Esta vez tardo cuatro minutos y medio en pasar por la línea de partida, y mi Forerunner 235 marca 150 metros.

No le presto importancia. Vengo muy bien físicamente, y con la experiencia del año pasado, sé que recuperaré este tiempo perdido.

La estrategia de alimentación es igual a la que usé en la maratón de Uruguay, que corrí hace unas semanas y me sentí tan bien durante los 42 kilómetros.

Comienzo a un paso bien regulado, y con excelentes sensaciones por tener la suerte y la oportunidad de estar en medio de semejante evento.

Los primeros 30 kilómetros se supone que son lo más duros, ya que es todo en subida. Es necesario controlar bien el ritmo para no quemarse en lo que venga después.

En realidad, por el análisis del perfil que hice el año pasado, veo que la tendencia de subida es importante hasta el kilómetro 37.

Completo los primeros 10 kilómetros en 1 hora 14 minutos.

Esto significa 8,1 km/h y 7 minutos 24 segundos por kilómetro.

Mi plan esta vez consiste en intentar hacer una carrera sub-11. O sea, terminar en menos de 11 horas. Para ello, cada kilómetro debe hacerse en promedio, a 7 minutos 20 segundos.

Realmente vengo muy bien. Comiendo y tomando según lo planificado y sintiéndome excelente.

Paso por el primer corte horario a las 2 horas 10 minutos. 30 minutos de margen.

Llego al kilómetro 20 en 2 horas 27 minutos. O sea, 7 minutos 21 segundos por kilómetro.

Todo marcha perfecto. En esta parte he mejorado un poco el promedio y ya estoy en el plan.

Vengo corriendo por delante del bus sub-11. Recordemos que en esta carrera, los pacers que marcan el paso llevando una bandera con el tiempo estimado de finalización, toman el nombre de bus. Muchos corredores buscan correr con estos referentes y se forma una verdadera masa colectiva que avanza al ritmo del experimentado pacer.

Normalmente quienes asumen tal compromiso son corredores que llevan green number. O sea que han finalizado la prueba en más de 10 ocasiones.

Estoy usando el servicio de Complete Marathons, igual que el año pasado. Se dejan tres bolsas con lo que uno desee antes de salir, y tienen puestos en los kilómetros 22, 44 y 66 en donde uno recupera cada bolsa.

Es una buena alternativa para no cargar todo a la salida.

Dejo en cada bolsa la comida planificada para esa etapa. Al kilómetro 20 ya había consumido lo llevado desde la largada:

30 pretzels
100 g de almendras
1 pacoquita
50 g de turrón blando de nuez
1 waffle de miel

Salvo el turrón, el resto bien probado en carreras anteriores.

Respecto al líquido, tomo un trago (boca llena) de agua y de energizante cada 2 km.

Llega el kilómetro 22 y el puesto de Complete Marathons no aparece. Me digo que probablemente lo pasé sin advertirlo, y pienso en el plan alternativo. Hay puestos de hidratación cada dos kilómetros. Dan agua y bebida energizante en sachets. En algunos también dan fruta: bananas y naranjas. Con lo cual, debo estar atento al puesto de los 44 km, para recuperar mi comida, y hasta ese momento consumir lo que brinda la organización.

Sin embargo, al kilómetro 26 veo a la gente de Complete Marathons, y vuelvo a cargar los mismos víveres que llevaba al salir. Esto me alegra, ya que retomo el plan de alimentación según lo estipulado.

Así llego al kilómetro 30, en 3 horas 45 minutos. Extiendo el margen a 45 minutos!



El corte final es absolutamente estricto a las 12 horas.

Sigo con el bus sub-11, aunque el promedio subió a 7 minutos 30 segundos y la velocidad promedio es ahora 8 km/h.

Empiezo a sentir un malestar estomacal.

Pasan los minutos y siento mucho calor. Transpiro bastante y el malestar estomacal va en aumento.

Ya no le puedo seguir el ritmo al bus.

Dejo que se adelante y no me preocupo demasiado porque el margen que llevo es grande.

La descompostura es cada vez más importante. Ya no puedo comer y muy poco tomar.

Al kilómetro 36 debo parar y mi estómago devuelve en cuatro veces lo que ya no podía procesar. Casi todo líquido.

Llego al kilómetro 40 en 5 horas 8 minutos. 7,8 k/h.

Ya se fueron las chances del sub-11. Ahora me enfoco en hacer cada kilómetro en menos de 8 minutos, que es lo necesario para ser finisher.

Pero me siento cada vez peor.

Paso por el tercer corte a las 5 horas 30 minutos. 40 minutos de margen.

Llego al kilómetro 50 en 6 horas 38 minutos. 7,6 k/h.

Pese a que paso el tercer cut-off time con 40 minutos de margen, la tendencia es totalmente negativa.

No poder comer, y casi no beber, hizo que a la descompostura se le sumara la falta de combustible a los músculos indispensable para avanzar.

Empiezan a aparecer los Rescue buses. Son vans que van recogiendo a los corredores que abandonan por el camino. Pasan llenos. Siento mucho calor y el cuerpo no me responde. Pero no voy a abandonar.

Llego al kilómetro 56,7 (cuarta barrera horaria) en 7 horas 40 minutos. El corte es a las 08:10 y llevo 30 minutos de margen.

Siguen pasando los Rescue buses. No voy a abandonar. Intento correr y ahora es el hígado el que no me lo permite. Doy tres pasos y comienza a doler. Si continúo corriendo, los dolores son cada vez más agudos. Camino. Al cabo de unos minutos intento correr de nuevo. Sigue doliendo mucho. Camino.

El próximo corte es en el kilómetro 66,7 a las 09:30 hs y tengo una hora cincuenta minutos para lograrlo.

Es aquí donde acepto que ya no llegaré a ese corte a tiempo. Me es imposible terminar los kilómetros en menos de 8 minutos.

Cuando intento correr, el hígado no me lo permite. Sólo puedo caminar, y el ritmo es cada vez más lento.

La descompostura me descompensó completamente. Los músculos se quedaron sin energía y el hígado me impide correr. El dolor es muy agudo al intentarlo.

Así es como tardo dos horas siete minutos hasta el kilómetro 66,7 y quedo fuera de competencia.

Sin dudas, estas dos horas son las peores dos horas de toda mi historia de running.

Claramente no me voy a subir a un bus de rescate. Caminar es un suplicio, pero no está en riesgo mi salud y no voy a abandonar.

Pienso en que estoy dando lo máximo de mí. Incluso intento correr a veces y ya sea el hígado o un calambre en las piernas, me detienen. No me desespero, pero siento una bronca inmensa.

Mi primer DNF.

Camino y veo pasar a muchos corredores que tampoco llegarán a tiempo. Varios con green number, lo cual me llama la atención.

Lo di todo, pero hubo algo fuera de mi control que me frenó.

¿Qué fue? ¿El calor, sumado a algo que no dejó digerir bien lo que venía consumiendo? ¿Por qué me dolió el hígado? Voy a estar analizando estas causas y seguramente optimizaré para las próximas aventuras estos puntos. Consultaré nutricionista seguramente.

Ya tenía la peor parte de la carrera hecha, y con un buen margen. Sólo 20 kilómetros para llegar y no pudo ser. Mastico la bronca. Me digo nunca más hago esto. Este es el punto final. Me voy a dedicar a hacer 10 k de ahora en adelante. Tanto sacrificio, en todo sentido, para terminar derrotado así.

Llegó la hora del corte y yo a tres kilómetros todavía del puesto.

Tardo 52 minutos en llegar y oficialmente quedo fuera de la carrera. Desde aquí nos llevan a los cientos de corredores detenidos, al lugar de la llegada.



En ese momento me doy cuenta de la importancia de este DNF.

Haber quedado afuera en esta primera ocasión me hace comprender la importancia de todo lo que hasta ahora hice.

Este DNF engrandece todas las victorias anteriores porque me percato del valor de haber podido ser finisher en todas y en cada una de esas aventuras anteriores.

Un valor que no se percibe cabalmente hasta que ocurre algo como esto. Siempre sentí que una de mis medallas más preciadas es no haber sido DNF nunca. Pero estar viviendo esto ahora le da una trascendencia a lo anterior, que claramente no tenía.

Siempre se dice que uno valora las cosas cuando las pierde. Yo ya valoraba mucho todas mis experiencias como finisher. Pero era una valoración insuficiente.

Para mí, la gran enseñanza de esta experiencia fue engrandecer lo que hasta ahora he hecho en este fascinante hobby que me sigue llenando de pasión.

Y Comrades Up-Run 2019, tomaré revancha y te venceré...


domingo, 7 de mayo de 2017

Bs As Run 15k

Domingo 7 de mayo, el plan indica que debo hacer 15 km hoy.

Tengo ganas de anotarme en alguna carrera, para hacer un entrenamiento de más calidad.

Bs As Run surge como una buena alternativa y me anoto.

Salgo a las 07:15 de casa y voy trotando tranquilo hasta la largada en Figueroa Alcorta y Dorrego.

Unos 2800 corredores anotados, con lo cual la convocatoria fue muy buena.

Mi objetivo es ver a qué velocidad me estabilizo sin esforzarme demasiado.



Largamos a las 08:00 y hago el primer kilómetro a 10,8 km/h, en 05:30 y 143 de frecuencia cardíaca promedio.

Está fresco y muy agradable para correr. Me siento muy bien.

Enfilamos para el Norte, pasamos por la cancha de River y seguimos hasta la Gral. Paz, donde comienza el retorno por Cantilo.


Segundo kilómetro también en 05:30 y la frec. cardíaca a 154 ppm. Voy disolviendo un block y tomo agua cada dos kilómetros.

Me estabilizo en esta velocidad, apenas exigido, manteniendo los 10,8 km/h hasta comienzo del kilómetro 14 en donde apuro, llevo las ppm a 164 y lo termino en 05:20.

En el último kilómetro me exijo un poco más y lo termino en 04:55


Sin dolores, llegué bien entero y feliz por haberme sentido tan bien, y haber hecho los 15 km más rápidos de mi historia:

    - La primera vez que corrí 15 km fue en mayo 2003, y los corrí a 10,02 km/h

    - La mejor marca en todo este tiempo fue el año pasado en la Asics 15k, la cual corrí a 10,44 km/h.

    - Hoy terminé Bs As Run en 1 hora 22 min 13 seg, o sea, a 10,95 km/h.

Comrades, allá vamos!

lunes, 1 de mayo de 2017

Maratón de Montevideo




Llegó marzo y yo muy tranquilo, pensando que siendo finisher 2016 de Comrades, no necesitaba clasificar para correr el back-to-back en 2017... Error!

Entré a dudar al recibir un mail de la organización indicando que el período de clasificación es desde el 1 de agosto de 2016 hasta 2 de mayo de 2017. Pregunto por mail, y me responden que efectivamente debo clasificar!

Me enojo pensando que habiendo terminado la carrera hace un año, la clasificación es un requisito innecesario desde mi punto de vista. Inmediatamente comienzo a buscar maratones en abril que además cumplan con los requisitos de que la distancia sea certificada internacionalmente.

Surgen Santiago, San Pablo y Montevideo.

Qué suerte! Tengo tres alternativas buenísimas en abril!

Santiago, tercera prioridad, porque es la que hice el año pasado, y prefiero no repetir.

San Pablo, segunda prioridad. Por el calor.

Queda Montevideo como primera prioridad y me anoto!



El objetivo este año es hacerla en menos de 04 horas 40 minutos, así clasifico en el Batch G de Comrades y gano algunos minutos en la salida. El año pasado largué desde el H y perdí más de 6 minutos.

Vamos con Caro y los chicos en Buquebus a Montevideo, el viernes 21.


Muy lindo el paseo en barco.

Ya en Montevideo, el sábado me acredito, voy a almorzar con Claudio y Gonzalo, otros amigos corredores.

Domingo a las 07:00 de la mañana, largamos.

Comienzo tranquilo, pulsaciones bajas, y me asombro al comprobar que el primer kilómetro lo termino en 5:30 y el segundo en 5:40.



El plan de hacerla en 4 horas 39 minutos implica hacer cada kilómetro en 6 minutos 37 segundos, así que voy armando un colchón que me permite correr muy tranquilo a partir del kilómetro 5.

El día está ideal para correr, algo fresco y un sol sin nubes que no alcanza a elevar la temperatura como para transpirar.

La mayor parte del recorrido es por la rambla. Excelente. Corro con el metrónomo a 88 ppm. Sin esfuerzo, entro en régimen haciendo alrededor de 6:30 el kilómetro.

Del 15 al 30 hago un poco más de 6:37, así que calculo cómo vengo y ajusto un poco en el kilómetro 36, el cual completo en 6:16.

Calculo que llego en 4 horas 35 minutos, así que sigo corriendo muy relajado y disfrutando el paso de los kilómetros.

La hidratación, provista por la organización, muy bien.

Mi planificación de hidratación fue tomar un buen trago de líquido cada dos kilómetros.

Respecto a la alimentación, sigo la regla de ingerir 1 gramo de carbohidratos por hora por peso del atleta = 74 gramos por hora.

Llevo dos caramañolas de 300 ml, y dos cinturones con la siguiente comida:

Ultimate Direction Endure
- 24 pretzels (peso 30 g = 25 g de carbohidratos)
- 100 g de almendras
- 2 Waffles con miel
- 2 pacoquitas

Ultimate Direction Essential
- 100 g de nueces caramelizadas
- 100 g de castañas de Cajú saladas
- Blocks

Me sobraron las castañas y algunas nueces.

Termino en 4 horas 36 minutos. Caro, Celi y Nico en la llegada.

Clasificado para Comrades, Batch G ! Feliz!






jueves, 23 de marzo de 2017

Tandil Adventure Race 2017

En febrero de este año, y con vistas a preparar Comrades Marathon, comienzo una rutina de fortalecimiento de piernas en el gimnasio.

Como beneficio a los empleados, Nokia otorga el pase anual en Megatlón. Así que todo perfecto, hay uno cerca del trabajo y también hay cerca de casa.

Al hacer una sentadilla con 10 kg de peso, siento un dolor agudo en rodilla izquierda. Interrumpo estas series y continúo con isquiotibiales, prensa de piernas, cuádriceps y gemelos.

Al hacer la prensa y cuádriceps, a veces, también me duele.

Debo haber hecho un mal movimiento, y al ser un ejercicio nuevo, el cuerpo no estaba acostumbrado y algo pasó.

No le di demasiada importancia, ya que al correr no me duele.

Dejo de hacer sentadillas, y sigo yendo al gimnasio. A veces duele, pero pasa enseguida.

El fin de semana anterior a Tandil salgo a hacer 14 km el sábado, y 14 km el domingo. Molestó todo el tiempo. El domingo pensaba hacer pasadas, pero sólo pude trotar.

El martes anterior a Tandil salgo a hacer 6 km, y a los 3 tuve que parar por dolor agudo en la rodilla.

Voy a verlo a Juan Pablo, mi kineo de cabecera, y diagnostica un pinzamiento del menisco lateral. Está inflamado. Nada serio, pero reposo...

No corro hasta el domingo, en Tandil...

En los 4 días de reposo tomo diclofenac para ayudar a la desinflamación.

Puedo seguir repitiendo hasta ahora que mi gran medalla preciada es no haber sido nunca DNF (Did Not Finish). Esto aplica a quien luego de largar la carrera, por alguna razón no logra terminarla y pasar por el arco de llegada.

Yo lo atribuyo 95% a planificación y análisis de lo que voy a encarar, y 5% a la suerte. Cuanto más planifico y analizo la carrera, más suerte tengo, jajaja!

Muchos corredores dicen que es necesario abandonar una carrera para aprender. Es muy bueno el hecho de verlo como algo positivo y aprender, pero no estoy de acuerdo en que es una necesidad para aprender. Es mejor aprender antes, anticipando lo que puede ocurrir, visualizando la carrera y mentalizándose adecuadamente para ello.

Y esta vez no fue la excepción.

En base a la anticipación y planificación, tengo dos DNS (Did Not Start) en mi historal. Esto significa que uno se registra en la carrera y no larga. Ambos son de carreras que tenía planficadas hacer antes del UTMB, y estaba en plena recuperación de un desgarro en ese momento. Correrlas implicaba un alto de riesgo de empeorar la situación para llegar más o menos bien al Monte Blanco.

Viajamos con Caro, Celi y Nico desde Buenos Aires, el viernes.



A las 08:30 del domingo estoy en Parque Independencia desde donde se larga, y comienzo un trote de calentamiento. Al instante siento dolor en la rodilla. Veamos qué sucede si entro un poco más en calor, y probando diferentes inclinaciones, subidas y bajadas. Si sigue doliendo, no largo, y será el tercer DNS.

Noto que al cambiar las inclinaciones, el dolor cesa. Incluso luego de 5 minutos, veo que el dolor desaparece.

Me dirijo a la largada, con esa adrenalina de no saber realmente qué iría a pasar al sumar kilómetros en las sierras. Uno puede analizar a fondo, pero luego el cuerpo y la montaña son los que deciden qué sucederá.



Los primeros 10 km voy en alerta. Cuidando no hacer presiones fuertes, con cadencia de 88 pasos por minuto (llevo el mp3 que hace de metrónomo). A veces aparece algún dolor, pero nada agudo.



A los 16 km comenzamos las subidas más fuertes de la carrera, sin problemas. Ahí me relajo y el resto de la carrera, la hago a un buen ritmo, siempre cuidando no poner mucha presión sobre la rodilla izquierda.



A los 20 km lo reconozco a Bernardo, y corremos juntos un tramo de la carrera, conversando de los desafíos futuros que encararemos.

A las 3 horas 48 minutos llego a la meta, están Caro y los chicos, medalla y vuelta rápida a Buenos Aires.



Como siempre, Tandil ha sido una gran carrera, y esta ha sido la 6a vez consecutiva que la corro. Con su desafío para mí de hacerla en menos de 3 horas y media (sólo lo logré en 2013). Aunque este año la carrera tuvo 2 km más respecto a los 5 años pasados.

Pero esta vez, el 95% estuvo correcto, y el 5% ayudó sin dudas a que el final fuera feliz!





viernes, 10 de febrero de 2017

Cruce de los Andes 2017

Mi tercer Cruce...

Una carrera que llevo especialmente dentro de mí. Participé en la edición 2010 y esa carrera fue la culpable de mi adicción al trail.


No estaba en mis planes hacer este año el Cruce, pero dos amigos de toda la vida, Paty y Carli, se anotaron, y no podía dejarlos solos...

En esta edición, también corren Marie y Manu. Los "tíos" corren en equipo.

A diferencia de las veces que participé anteriormente, ahora es posible correr individual.
Además, hay tres largadas en diferentes días: los avanzados largan el miércoles, los equipos de dos largan el jueves y los individuales largamos el viernes.

Mis amigos se habían anotado en equipo, y una vez me confirmaron que se habían pasado a individual para que yo me anotara también, no había vuelta atrás, ¡jajaja!

Viajamos con Caro y los chicos y nos alojamos en la base del cerro Catedral.

Primera etapa. 3 febrero
A las 4 de la mañana, desde la base nos llevan en bus a Chile, desde donde largamos.
Está lloviendo. Llegamos a unos 15 kilómetros del límite y gendarmería indica que las condiciones no son aptas para correr desde Chile.

Plan B, largamos desde donde fuimos frenados, con lo cual esta etapa tiene unos 3 kilómetros menos que lo planeado originalmente. Luego nos enteraríamos que fue mejor, ya que Marie y Manu nos contaron que no estuvo demasiado bien, a nivel logístico, esa parte.

Las salidas se hacen por grupos, de acuerdo a los tiempos que se declararon en la inscripción. Yo salgo en el grupo 2. Paty y Carli en el 7.

Desde la altura del Paso El Manso, se corre hasta el Lago Mascardi, en donde estará el primer campamento.



Distancia: 31,05 km
DVA: +896 m
Tiempo: 4 h 48 m

Lo hago muy tranquilo y disfrutando a más no poder los paisajes y la naturaleza de mi país. ¡Qué placer!

Llevo bastones. En un momento trastabillo y para evitar la caída apoyo fuerte el bastón izquierdo. No aguantó la presión y se partió. Son bastones ultralivianos, pero tienen la contra de ser frágiles. Lo pliego y llevo conmigo hasta el puesto de control, donde lo descarto.

Sigo andando muy tranquilo, corriendo en los llanos y bajadas, y caminando las subidas. Y así completo esta primera etapa.

Me asombro mucho al ver que terminé la etapa en posición 7 de mi categoría y 205 de 940 en la General!!

Es el mediodía, y el sol aparece de a ratos. Almuerzo un plato de pastas y algo de carne, acompañados con una cerveza helada. ¡Siguen los placeres!

Llevo el plato y la bebida y me acomodo cerca de la llegada. Espero el arribo de Carli y de Paty.



¡Una alegría verlos llegar! Carlitos había sido mi compañero que no pudo ser en 2010, y ver que ahora su preparación fue meticulosa y que pudo muy bien completar la primera etapa, ya es de por sí un gran logro.

Al rato, vamos los tres al lago. Nos metemos primero hasta la cintura, una media hora. El agua fría es un gran recuperador muscular, ayuda a desinflamar las micro lesiones que se producen al correr por la montaña. Luego nos sumergimos completamente y salimos a secarnos al sol.



Descanso, y por la noche, una gran cena. Paty trajo una botellita de vino tinto, el cual disfrutamos e intentamos compartir. Pero el resto de corredores en la mesa, no aceptó, perdiéndose una importante fuente de recuperación y antioxidantes, jajaja!

Segunda etapa. 4 febrero
La salida se organiza por los tiempos de llegada en la primera jornada. Salgo en el grupo 2.



Los primeros 10 km relativamente planos, bordeamos el Mascardi, tocamos la punta del Lago Guillelmo, y a partir de allí comenzamos la subida a los filos.



Siempre por el Este del Lago Mascardi, y en sentido Norte, hasta llegar al Lago Gutiérrez, en donde está el segundo campamento.

Encarando la subida a los filos, tengo mi primera caída en la competencia. Con tal mala suerte que el bastón queda transversal a mi cuerpo y caigo sobre él. ¡Crack! Fuera de servicio el segundo bastón... Primer sentimiento de bronca, que enseguida desaparece. Los bastones son muy útiles para descargar las piernas, pero rara vez resultan indispensables. Me ha pasado, en eventos anteriores, encontrarme sin bastones y tener que subir por lugares resbalosos, en donde sí es necesario tener ese ancla para no deslizarse hacia abajo. Y en esos casos, es cuestión de buscar en la naturaleza alguna rama que nos proporcione esa ayuda.



La bajada hacia el Gutiérrez es complicada. Mucha tierra suelta, pendientes importantes. Aquí los bastones hubiesen ayudado. Tengo varias caídas que me ensucian bastante. Nada grave.

El clima, ideal. Fresco, pero sin sentir frío. Nublado casi todo el tiempo, pero sin lluvia. En los filos, sin viento. Como siempre, el Cruce regala vistas majestuosas de nuestros lagos y montañas.



Luego de una jornanda más larga que el día anterior, completo el recorrido. Calculo que Carlitos y Paty llegarán en unas tres horas más, así que voy directo al lago. Dejo la mochila en la orilla y me meto hasta la cintura. Lavo la ropa, quitando el barro que acumulé en las caídas que tuve.



Espero a que aparezca el sol, el cual decide asomarse a los 45 minutos. Me sumerjo, nado un poco y salgo. ¡Un placer!

Voy a buscar algo de comida, ¡y mi cervecita! Hacía mucho que no disfrutaba tanto comer unos sandwichitos de colita de cuadril. No puedo parar de comerlos, uno tras otro. También liquido rápidamente la cerveza y consumo también la de la cena.



Dentro de lo estimado, llegan mis amigos. Por suerte están bien, aunque lógicamente la acumulación del cansancio se nota.

Se larga a llover. Voy a mi carpa, pero lamentablemente la ropa que había dejado secándose, se empapó. Ya no hay posibilidad de que se seque, así que mañana saldré mojado.

Me meto en la carpa, y el sonido de la lluvia, más esa sensación de felicidad y paz por estar allí, fuerzan el cierre de mis ojos y el desenlace es una siestita de alrededor de una hora.

Llega el momento de comer, y vamos con Paty y Carli. Tomamos con Paty un vaso de su buen vino tinto mientras la organización coloca el video de la etapa.

Mención aparte quiero hacer al grupo de voluntarios convocados por la organización. Es notoria la diferencia de todo lo relativo a la relación con los corredores respecto a las dos ediciones pasadas en las que participé. La buena onda de los voluntarios, indescriptible. Siempre una sonrisa, aliento, y respuestas cordiales a los posibles requerimientos de los corredores.

Distancia: 31,62 km
DVA: +1446 m
Tiempo: 6 h 30 m

Tercera etapa. 5 febrero
Mantengo mi posición relativa, así que sigo saliendo en el segundo grupo.



Largamos bordeando el Gutiérrez, hacia el Oeste, para tomar la picada que sube al Catedral algo antes de llegar a la mitad del lago.

Como la pechera está húmeda, me pongo por primera vez la primera piel debajo.

Es la tercera vez que hago este camino. En 1981 cuando fuimos con Peinchi y el Tano como mochileros, y en 1991 con Caro.

Al dejar el lago encaramos una subida de unos 200 m de desnivel y luego seguimos acercándonos a Bariloche sin subir. Al cabo de unos 13 km desde la largada de la etapa, comienza la trepada fuerte al Catedral. Me quito la primera piel, mientras encaro la picada.



Voy tranquilo. Sin prisa, pero sin pausas. Llego a Piedra del Cóndor en donde está armado un puesto de hidratación. Cargo agua, como media banana, algo salado y sigo.



Una vez en el descenso a la Villa, decido ir más rápido. Ya dejar el resto y hago toda la bajada corriendo.



En la llegada veo a Caro, y los chicos que me gritan. Esta emoción se renueva cada vez. Es de lo más fuerte siempre. Celi y Nico se suman, y recorremos juntos, de la mano, los últimos metros hasta cruzar el arco final.

Distancia: 27,33 km
DVA: +1474 m
Tiempo: 4 h 52 m

video